Los síntomas premenstruales incluyen una constelación de síntomas físicos, conductuales y anímicos que se presentan en un patrón cíclico antes de la menstruación y luego desaparecen después del período menstrual en mujeres en edad reproductiva.

La mayoría de las mujeres solo tienen molestias leves y los síntomas no interfieren con su vida personal, social o profesional; sin embargo, entre el 5% y el 8% de las mujeres tienen síntomas moderados a severos que pueden causar angustia significativa y deterioro funcional.
Básicamente, tanto el SPM como el TDPM muestran síntomas físicos y emocionales, pero el TDPM puede causar síntomas extremos hasta el punto de no poder realizar actividades normales o perturbar las relaciones con sus seres más cercanos.
Causas del Trastorno disfórico premenstrual que deben tenerse en cuenta
Las causas del Trastorno disfórico premenstrual aún no están claras, sin embargo, podría tratarse de reacciones corporales anormales que surgen debido a cambios hormonales antes de la menstruación.
La influencia de estas hormonas puede provocar una deficiencia del neurotransmisor serotonina, necesario para controlar el estado de ánimo, la concentración, el sueño y el dolor. Se estima que la producción de serotonina disminuye debido a las fluctuaciones hormonales antes de la menstruación.
El trastorno disfórico premenstrual puede ser peligroso si la víctima tiene antecedentes de depresión posparto o trastornos del estado de ánimo o depresión mayor.
Actualmente, el TDPM figura en el Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales, quinta edición (Dsm-5) como una entidad separada dentro de los trastornos depresivos, con los siguientes criterios para el diagnóstico:
Criterio A: Deben estar presentes al menos 5 de los siguientes 11 síntomas (incluido al menos 1 de los primeros 4 enumerados):
- Estado de ánimo marcadamente deprimido, sentimientos de desesperanza o pensamientos autodespectivos.
- Ansiedad marcada, tensión, sensación de estar “excitado” o “nervioso”
- Marcada labilidad afectiva
- Ira o irritabilidad persistente y marcada o aumento de los conflictos interpersonales
- Disminución del interés en las actividades habituales (por ejemplo, trabajo, escuela, amigos y pasatiempos.
- Sensación subjetiva de dificultad para concentrarse
- Letargo, fatiga fácil o marcada falta de energía.
- Cambios marcados en el apetito, comer en exceso o antojos de alimentos específicos
- Hipersomnia o insomnio.
- Una sensación subjetiva de estar abrumado o fuera de control.
- Otros síntomas físicos, como dolor o hinchazón en los senos, dolores de cabeza, dolor en las articulaciones o los músculos, sensación de hinchazón o aumento de peso.
Criterio B: síntomas lo suficientemente graves como para interferir significativamente con el funcionamiento social, ocupacional, sexual o escolar.
Criterio C: síntomas discretamente relacionados con el ciclo menstrual y no deben representar simplemente una exacerbación de los síntomas de otro trastorno, como un trastorno depresivo mayor, un trastorno de pánico, un trastorno distímico o un trastorno de la personalidad (aunque los síntomas pueden superponerse a los de estos trastornos).
Criterio D: los criterios A, B y C se confirman mediante evaluaciones diarias prospectivas durante al menos dos ciclos menstruales sintomáticos consecutivos. El diagnóstico puede hacerse de manera provisional antes de esta confirmación.
Las mujeres con síndrome premenstrual o trastorno disfórico premenstrual de moderado a severo experimentan mayores detrimentos en su calidad de vida y pérdidas de productividad laboral e incurren en mayores costos de atención médica que las mujeres sin síntomas o con síntomas leves.
¿Cómo tratar el Trastorno disfórico premenstrual?
No menos importante que los medicamentos para aliviar y tratar los síntomas del TDPM resulta el apoyo de la familia y las personas más cercanas como la pareja. Si eres diagnosticada con TDPM, no lo mantengas en secreto, debes ser honesta y directa con cualquier síntoma que puedas experimentar.
En la medida de lo posible, revela cómo está tu estado de ánimo y cómo prefieres afrontarlo.
Si sufres de TDPM es importante que sepas que la empatía de quienes te rodean es lo más importante.
La pareja y las personas más cercanas deberían tratar de poner el máximo esfuerzo posible para comprender los síntomas que estás experimentando.
Es imposible imaginar lo difícil que es tener TDPM con ataques repentinos de ansiedad y dificultad para controlar la ira y estados de ánimo alterados.
¿Cómo mejorar el estado de ánimo de las personas con TDPM?
Dado que el TDPM generalmente tiene mucho que ver con las condiciones psicológicas, será esencial mejorar tu estado de ánimo como primer paso.
Los masajes terapéuticos indicados para favorecer la serenidad y tranquilidad son necesarios para sobrellevar los síntomas.
Practica las técnicas de manejo de estrés para aprender a ver las condiciones menstruales de manera positiva: meditación, yoga, mindfulness, ejercicios de respiración y consciencia plena, aromaterapia en la ducha antes de acostarte, hacer ejercicio ligero durante 30 minutos 3 veces a la semana, dormir lo suficiente.
También puedes ajustar cierta dieta como la disminución de azúcar, sal, cafeína y alcohol.
Consume proteínas y carbohidratos complejos.
Practica las técnicas de manejo de estrés para aprender a ver las condiciones menstruales de manera positiva.
Es importante buscar ayuda psicológica para que los resultados que deseas lograr sean más notorios tanto físicos como mentales.
Llevar un registro de los síntomas persistentes es fundamental para un adecuado tratamiento.
Bibliografía
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