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Gente feliz

    La gente feliz tiene un propósito, encuentra gozo en relaciones duraderas, trabaja para alcanzar sus metas y vive de acuerdo con sus valores.

    La gente feliz no está obsesionada de los bienes materiales, ni de las vacaciones de lujo. Disfruta de los placeres simples de la vida: acariciar a un perro, sentarse debajo de un árbol, disfrutar de una taza de té.

    La felicidad es una combinación de lo satisfechos que estámos con nuestra vida y lo bien que nos sentimos en el día a día.

    Nuestra vida cambia, al igual que nuestro estado de ánimo, pero nuestra felicidad general está más bien determinada genéticamente. La buena noticia es que, con esfuerzo constante, esto se puede compensar. Dicho de otro modo, podemos desarrollar la capacidad de controlar cómo nos sentimos, y con la práctica constante, crear hábitos de por vida que nos ayuden a lograr una vida más satisfactoria.

    Prestar atención a las cosas buenas que nos rodean, tomándonos un tiempo extra para prolongar e intensificar nuestro disfrute de cada momento hará que logremos que una experiencia placentera dure el mayor tiempo posible.

    El simple hecho de identificar y luego apreciar las cosas que los demás hacen por nosotros es la mejor droga que hay en la actualidad.

    Saber que podemos contar con otras personas eleva nuestro optimismo y autoconfianza, cuando expresamos nuestra gratitud a otra persona, a cambio recibimos amabilidad y gratitud.

    Creer que las metas están a nuestro alcance favorece que tengamos un sentido y un propósito en la vida, lo cual es un ingrediente clave de la felicidad.

    Todo lo bueno que nos reporta ser generosos es una obviedad, evidentemente, cuando le damos algo a alguien, lo hacemos más feliz, pero lo que quizás no sepas es que quien sale más beneficiado es el que da, y no el que recibe.

    Tener la capacidad de imaginar y comprender los pensamientos, comportamientos o ideas de los demás, incluso de aquellos que no se ajustan a los nuestros nos da una capacidad extra para tener mayor control sobre nuestra vida y nuestra felicidad.

    Estos son algunos de los signos externos de la gente feliz:

    1. Están abiertos a aprender cosas nuevas.
    2. Tienen mucha humildad y paciencia.
    3. Sonríen con facilidad.
    4. Practican la compasión.
    5. A menudo están agradecidos.
    6. Ejercitan el autocuidado.
    7. Son optimistas.
    8. Tienen confianza en si mismos.
    9. Disfrutan de relaciones saludables.
    10. Sienten felicidad por otras personas.
    11. Dan y reciben amor.
    12. Viven con sentido y propósito.
    13. Tienen expectativas realistas.
    14. Comparten sus triunfos y alegrías.
    15. No son rencorosos ni insultantes.
    16. No registran pequeñas molestias.
    17. No se angustian por el ayer y el mañana.
    18. No son mártires ni víctimas.
    19. No se comportan de manera despreciable.
    20. Son capaces de comprender los pensamientos, comportamientos y sentimientos de los demás.